La mayoría de las personas cree que una orientación vocacional es hacer un test y saber que carrera se seguirá. Sin embargo habremos de desilusionarlos. Como todo en la vida, nada es magia.
Una buena orientación es un conjunto de entrevistas, test, información y otros menesteres que obligan al sujeto a concentrarse en un tarea autoreflexiva de sus capacidades, gustos, necesidades y posibilidades. En base a ello, va desentrañando el área por la cual siente una inclinación que va mas allá de un mero hobbie.
Es por ello que lleva cierto tiempo. Pero lo cierto es que en exposiociones o jornadas de orientación se puede inciar en esta tarea. Es muy común en estos eventos participar de rondas de testimonios, de información sobre carreras, de métodos de orientación, que iremos conociendo uno por uno en este lugar.
Los testimonios son fuente de conocimiento de profesionales que nos cuentan como llegaron a donde están. Algunos sabían claramente cual era su meta, otros el destino los llevo a un determinado estudio, otros por tradición familiar. Lo importante es esto: saber que camino nos llevó a la meta, ser concientes si seguimos un mandato social, económico o familiar, si era lo que queríamos o si una mano tomó el timón y no nos percatamos. Para de esta manera saber cual será el próximo paso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada