El valor de las palabras

Cuando trabajamos en orientación vocacional es indispensable la fundamentación de las palabras que utilizamos. Cada ser humano da una connotación emocional, cultural y mental a cada palabra diferente de la que otros le otorgan.
Se yo les digo: valorar
Algunos le dan una connotación material, económica; para otros valorar es afectivo. Por ejemplo, valoro un servicio que me brindan, ¿cómo? dando dinero a cambio? o dando afecto y agradeciendo?
Es por ello que las palabras deben ser medidas en estas relaciones. Cuando desde la orientación se los invita a reflexionar sobre los conceptos que se poseen de las palabras, es dónde surgen también los mandatos que traemos.
Una persona que en su hogar aprendió a manejarse con un vocabulario limitado tiene serios problemas a la hora de la fundamentación lógica de su discurso. Es por ello que pacientemente se repregunta el significado que le otorga a las palabras utilizadas. De esta manera, aunque el camino es lento, es seguro, y todos sabemos a que nos referimos cuando hablamos.
Porque al fin y al cabo, hablando, la gente se entiende.